Dossier T-503-17
*For the News Bulletin in English: File T-503-17.
**Un sommaire en espagnol suit.
Ottawa, 5 février 2026 - Le juge Roger R. Lafrenière de la Cour fédérale a rendu une décision aujourd’hui dans le dossier T-503-17 :
DANS L'AFFAIRE CONCERNANT
LA MINISTRE DE LA CITOYENNETÉ ET DE L’IMMIGRATION ET DU MINISTRE DE LA SÉCURITÉ PUBLIQUE ET DE LA PROTECTION CIVILE
c.
JORGE VINICIO SOSA ORANTES
Sommaire : Le défendeur, Jorge Vinicio Sosa Orantes, est un ressortissant guatémaltèque et un citoyen canadien naturalisé. Avant de demander la résidence permanente au Canada en 1987, M. Sosa était instructeur et officier des Kaibiles, les forces d’opérations spéciales d’élite du Guatemala.
Le défendeur a été arrêté en Alberta en 2011 et extradé vers les États-Unis d’Amérique en vue d’y être jugé pour fraude criminelle en matière d’immigration. Il aurait dissimulé son passé militaire et sa participation à des massacres au Guatemala afin d’obtenir la citoyenneté américaine en 2008. Le défendeur a été reconnu coupable de tous les chefs d’accusation devant la Cour de district des États-Unis du district central de la Californie en 2013.
Les demandeurs, la ministre de la Citoyenneté et de l’Immigration et le ministre de la Sécurité publique et de la Protection civile, ont intenté la présente action en 2017 dans le but d’obtenir 1) un jugement déclaratoire portant que le défendeur a acquis la résidence permanente et la citoyenneté canadienne par fraude ou au moyen d’une fausse déclaration ou de la dissimulation intentionnelle de faits essentiels conformément au paragraphe 10.1(1) de la Loi sur la citoyenneté, et 2) un jugement déclaratoire portant que le défendeur est interdit de territoire au Canada pour atteinte aux droits humains ou internationaux résultant de la commission, hors du Canada, d’un acte qui constitue un crime contre l’humanité au sens de l’alinéa 35(1)a) de la Loi sur l’immigration et la protection des réfugiés, conformément à l’article 10.5 de la Loi sur la citoyenneté. Le gouvernement du Canada a affirmé son engagement à lutter contre l’impunité et à refuser l’asile aux personnes qui ont commis des crimes contre l’humanité ou en ont été complices.
Le défendeur a refusé de participer au procès, bien qu’il ait eu la pleine possibilité de présenter des éléments de preuve.
La Cour a accueilli l’action et a prononcé les deux jugements déclaratoires demandés par les ministres.
Les ministres se sont appuyés sur le témoignage de deux agents d’immigration canadiens qui ont traité et approuvé la demande de résidence permanente du défendeur entre 1987 et 1988. Les témoins ont déclaré que le défendeur n’avait pas révélé ses antécédents militaires au sein de l’armée guatémaltèque, ce qui avait eu pour effet d’exclure ou d’écarter d’autres enquêtes. La Cour a conclu que le défendeur avait induit en erreur les agents d’immigration canadiens tout au long du processus de demande de résidence permanente et qu’il avait acquis sa citoyenneté canadienne par fraude.
Les ministres ont cité quatre témoins experts qui ont établi que les actions du défendeur avant et pendant les opérations militaires menées par les Kaibiles dans le village de Las Dos Erres en décembre 1982 s’inscrivaient dans le cadre d’une attaque généralisée et systématique de l’armée guatémaltèque contre la population civile au début des années 1980. Deux témoins de faits qui étaient présents lors de l’opération ont témoigné au procès et le témoignage sous serment d’un ancien membre des Kaibiles, présenté dans le cadre de la procédure devant les tribunaux américains, a été admis comme élément de preuve. La Cour a conclu qu’il y avait des motifs raisonnables de croire que le défendeur avait commis et encouragé ses subordonnés à commettre des meurtres de civils à Las Dos Erres. Des centaines de civils ont été systématiquement et brutalement tués, y compris des enfants et des personnes âgées.
Les ministres ont établi les éléments juridiques constitutifs d’un crime contre l’humanité. La Cour a conclu que Jorge Vinicio Sosa Orantes avait sciemment commis des meurtres dans le cadre d’attaques systématiques et généralisées, et qu’un jugement déclaratoire l’interdisant de territoire au Canada devait être prononcé.
La décision est affichée sur la page Communiqués sur le site Web de la Cour fédérale.
Sommaire en espagnol
El acusado, Jorge Vinicio Sosa Orantes, es de nacionalidad guatemalteca y ciudadano canadiense por naturalización. Antes de solicitar la residencia permanente en Canadá en 1987, el acusado fue instructor y oficial de los Kaibiles, una fuerza de élite creada en Guatemala para operaciones militares especiales.
El acusado fue detenido en Alberta en 2011 y extraditado a Estados Unidos de América, para enfrentar cargos de fraude migratorio grave. Se alegó que había ocultado su pasado militar y su participación en masacres en Guatemala, con el fin de obtener la ciudadanía estadounidense en 2008. En 2013, el acusado fue declarado culpable de todos los cargos por el juzgado federal de primera instancia del Distrito Central de California.
Los demandantes, a saber la Ministra de Ciudadanía e Inmigración de Canadá y el Ministro de Seguridad Pública y Protección Civil de Canadá, iniciaron el presente proceso judicial en 2017, solicitando lo siguiente: (1) un veredicto judicial de que el acusado obtuvo la residencia permanente en Canadá y la ciudadanía canadiense valiéndose de declaraciones falsas o fraudulentas para ocultar deliberadamente hechos esenciales, en infracción del párrafo 10.1 (1) de la Ley de Ciudadanía; y (2) un veredicto judicial de que el acusado no puede ser admitido ni permanecer en Canadá por motivo de violación de derechos humanos o internacionalmente reconocidos al haber cometido, fuera de Canadá, un acto que constituye un crimen de lesa humanidad en virtud del párrafo 35(1)(a) de la Ley de Inmigración y Protección de Refugiados, de conformidad con el artículo 10.5 de la Ley de Ciudadanía. El gobierno de Canadá afirmó su “compromiso de combatir la impunidad y de denegar refugio a quienes hayan cometido crímenes de lesa humanidad o hayan sido cómplices en ese tipo de crímenes”.
El acusado se negó a participar en el juicio, a pesar de que se le brindó amplia oportunidad para presentar pruebas a su favor.
El Tribunal admitió la demanda y emitió los dos veredictos solicitados por los ministros.
Los ministros se basaron en el testimonio de dos funcionarios de inmigración canadienses que tramitaron y aprobaron la solicitud de residencia permanente del acusado en algún momento entre 1987 y 1988. Dichos testigos declararon que el acusado no reveló su pasado militar en Guatemala, lo cual tuvo por efecto detener o evitar nuevas investigaciones sobre su pasado. El Tribunal concluyó que el acusado engañó a los funcionarios de inmigración canadienses a lo largo de todo su proceso de solicitud de residencia permanente y que obtuvo su ciudadanía canadiense de forma fraudulenta.
[7] Los ministros convocaron a cuatro peritos, que establecieron que los actos cometidos por el acusado, tanto antes como durante las operaciones militares de los Kaibiles en el pueblo de Las Dos Erres en diciembre de 1982, fueron parte de un ataque generalizado y sistemático que el Ejército de Guatemala llevó a cabo contra la población civil a principios de la década de 1980. En el juicio, declararon dos testigos presenciales de dichas operaciones militares – y se admitió, como elemento de prueba, el testimonio que un antiguo miembro de los Kaibiles había prestado, bajo juramento, durante el proceso judicial realizado en Estados Unidos. El Tribunal concluyó que existían motivos razonables para creer que el acusado había cometido el delito de asesinato y que había instigado a sus subordinados a asesinar a civiles en el pueblo de Las Dos Erres. Cientos de civiles, incluidos niños y ancianos, fueron asesinados de manera sistemática y brutal.
[8] Los ministros establecieron los elementos que la ley requiere para tipificar a un crimen de lesa humanidad. Tras constatar que Jorge Vinicio Sosa Orantes cometió el delito de asesinato de manera deliberada en el marco de ataques sistemáticos y generalizados, el Tribunal concluyó que se debía emitir un veredicto de inadmisibilidad contra el acusado, en virtud del cual tiene prohibida la entrada o permanencia en Canadá.
La decisión en inglés se encuentra publicada en la página de Boletines Informativos del sitio web del Tribunal Federal: Communiqués.